El demostrador tecnológico a escala real recibió el Certificado de Aeronavegabilidad Especial en Categoría Experimental. Con más de 11.000 kilos, busca convertirse en la aeronave eléctrica más grande del mundo en alzar vuelo.

Plattsburgh, Estados Unidos | Heart Aerospace confirmó que la Administración Federal de Aviación (FAA) emitió un Certificado de Aeronavegabilidad Especial en la Categoría Experimental (SAC-EC) para su avión eléctrico X1. Este hito regulatorio autoriza a la compañía a iniciar los ensayos en vuelo de su demostrador tecnológico de manera inmediata.
La certificación fue otorgada tras una exhaustiva inspección física en la base operativa ubicada en el Aeropuerto Internacional de Plattsburgh, estado de Nueva York, donde el equipo de ingeniería ultima los detalles para el despegue inaugural.
El camino hacia el primer vuelo del avión eléctrico X1
Para alcanzar esta instancia de autorización de vuelo, la agencia gubernamental estadounidense evaluó la estructura de la aeronave, auditó la documentación técnica de respaldo y analizó minuciosamente los manuales de operaciones propuestos.
La obtención de este certificado marca la culminación de más de un año de trabajo conjunto entre el fabricante y la autoridad aeronáutica.
Previamente, el avión eléctrico X1 debió completar un riguroso programa de pruebas en tierra. Estas evaluaciones incluyeron ensayos estructurales, validación del sistema de propulsión y pruebas de rodaje tanto a baja como a alta velocidad.
«Obtener la autorización de vuelo de la FAA lleva al programa X1 al umbral del primer vuelo», aseguró Anders Forslund, fundador y CEO de Heart Aerospace. «Este logro refleja el rigor del trabajo realizado por los equipos de ingeniería, así como la estrecha relación que hemos construido con la FAA. Con nuestro certificado ahora en mano, estamos listos para poner el X1 en el aire», detalló el ejecutivo.
La antesala del modelo de producción ES-30
Las dimensiones de esta plataforma de ensayos marcan un precedente en la industria de la aviación sostenible. Con una envergadura de 32,3 metros, una longitud de 23,1 metros y un peso máximo al despegue superior a los 11.340 kilogramos, la industria proyecta que el X1 sea el avión eléctrico más grande jamás volado.
Esta aeronave fue desarrollada exclusivamente como un banco de pruebas a escala real para el programa ES-30, el futuro avión regional híbrido-eléctrico de 30 asientos que proyecta la compañía.
El objetivo principal del demostrador es validar las características aerodinámicas en condiciones reales, probar tecnologías clave de los sistemas y generar datos operativos empíricos fundamentales para el modelo de producción comercial.
«El enfoque prospectivo de la agencia hacia las aeronaves de próxima generación está acelerando la entrada de la aviación comercial en la era eléctrica», destacó Cole Randle, Jefe de Asuntos Corporativos de la empresa. «Esperamos continuar nuestro trabajo conjunto mientras buscamos la certificación del ES-30», concluyó.




