El cierre parcial de la pista principal obligará a la línea aérea de bandera a readecuar su operación entre octubre y noviembre. Los aviones de mayor porte deberán hacer paradas técnicas. Todos los detalles del esquema operativo

Buenos Aires, Argentina | Frente al inicio del plan de modernización de infraestructura en el Aeropuerto de Ezeiza, la línea aérea de bandera confirmó su esquema de contingencia operativa. Las restricciones en el «lado aire» obligarán a reconfigurar la logística de los vuelos de Aerolíneas Argentinas, impactando temporalmente en sus rutas de largo radio.
El impacto en los vuelos a Europa y el Caribe
La compañía detalló que sus operaciones internacionales regulares se mantendrán activas durante el período de obras, pautado estrictamente entre el 25 de octubre y el 11 de noviembre de 2026. Sin embargo, la drástica reducción del área de despegue requerirá ajustes técnicos ineludibles para las aeronaves de fuselaje ancho.
La principal modificación del cronograma afectará a los vuelos a Europa. Los servicios que conectan de manera directa Buenos Aires con Roma y Madrid deberán realizar una escala técnica obligatoria en Río de Janeiro. Esta parada en territorio brasileño tendrá como único propósito la carga de combustible, lo que permitirá compensar las severas restricciones de peso al despegue en la terminal porteña.
Por su parte, la empresa garantizó que la red de destinos hacia Miami, Punta Cana, Cancún y Aruba operará sin alteraciones sustanciales. A pesar de sostener estas rutas, se emitió una recomendación a los pasajeros advirtiendo que «los horarios habituales de algunos de estos vuelos podrán modificarse en función de las necesidades operativas y de coordinación que requiera el aeropuerto».
Menos metros de pista y un desafío logístico
La readecuación de los vuelos de Aerolíneas Argentinas responde directamente al ambicioso plan impulsado por Aeropuertos Argentina, que demanda una inversión corporativa superior a los 100 millones de dólares.
Los trabajos técnicos se centrarán en la rehabilitación total de la pista 17-35 y su crítica intersección con la pista principal (11-29). Como consecuencia de estas obras de infraestructura, la pista 11-29 operará temporalmente con una longitud limitada de apenas 1.850 metros, un recorte drástico frente a sus 3.300 metros habituales.
Frente a la complejidad que representa operar aviones comerciales pesados en estas condiciones durante casi tres semanas, la línea aérea estatal remarcó su esfuerzo organizativo para no cancelar frecuencias. A través de su reporte oficial, destacaron que el nuevo esquema temporal «asegura la continuidad de su operación internacional y continuará trabajando para minimizar el impacto en sus pasajeros de esta intervención en Ezeiza, ajena a la empresa».




