Tras 15 meses de extrema exigencia física y táctica, la Teniente (A) Francisca Caces se integró a la primera línea operacional de la Fuerza Aérea de Chile (FACh) al certificarse como piloto del sistema de armas F-16 MLU.

Santiago, Chile | La Fuerza Aérea de Chile (FACh) concretó un avance trascendental para su historia institucional al graduar a la primera mujer piloto capacitada para operar el sistema de armas F-16 MLU.
La Teniente (A) Francisca Caces, de 29 años, completó con éxito el programa de vuelo del Grupo de Aviación N°8, integrándose de manera oficial a la primera línea de combate y defensa del espacio aéreo chileno.
La ceremonia, realizada en el hangar de la Vª Brigada Aérea, oficializó el cierre de un ciclo formativo de alta exigencia táctica diseñado para preparar a los combatientes que operan las plataformas de mayor prestación del país.
El historial operativo de la primera piloto de F-16
La formación técnica de la Oficial comenzó en la Escuela de Aviación en 2015, integrando la Bandada Tauro. Tras egresar en 2019 e instruirse inicialmente en el material T-35 Pillán, inició una progresión operativa en distintas unidades.
Durante su paso por la IIIª Brigada Aérea en Puerto Montt, completó su habilitación de Vuelo por Instrumentos. Posteriormente, fue destinada al Grupo de Aviación N°1 en Iquique, donde obtuvo su piocha roja -el distintivo de los pilotos de combate- y operó aeronaves A-29 Super Tucano, alcanzando la calificación operacional como líder de vuelo.
El salto definitivo a la primera línea se materializó en 2025, tras su destinación al Grupo de Aviación N°8, donde completó la transición y certificación en los cazas F-16.
Exigencias extremas: 15 meses de entrenamiento táctico
El proceso para dominar el F-16 MLU requirió superar rigurosas fases teóricas y etapas avanzadas de combate aire-aire y aire-superficie.
El Comandante del Grupo de Aviación N°8, Comandante de Grupo (A) Gastón Cerda, detalló la magnitud del desafío técnico al que se sometió el escuadrón. “Hace más de un año iniciaron un complejo proceso de instrucción aérea que puso a prueba su disciplina, capacidad de estudio y dedicación. Fueron 15 meses de intenso entrenamiento, sacrificio y aprendizaje”, señaló.
La operación de esta plataforma obliga a los pilotos a gestionar simultáneamente información del radar, sensores y sistemas de armas. Todo esto ocurre mientras el cuerpo debe soportar fuerzas gravitacionales de hasta 9G, exigiendo una preparación fisiológica de élite.
“A altas velocidades, donde los márgenes de error se reducen a fracciones de segundo, estos aviadores deben demostrar un control absoluto de la aeronave”, advirtió el Comandante Cerda.
El reconocimiento del Alto Mando
La entrega de los certificados fue presidida por el Comandante en Jefe de la FACh, General del Aire Hugo Rodríguez González, quien destacó el valor estratégico de esta nueva generación de aviadores militares.
“Esta es una misión muy importante, porque la Fuerza Aérea de Chile hoy trabaja, se desarrolla y se gestiona para que lo que estamos viviendo sea posible”, afirmó la máxima autoridad institucional respecto al rol del escuadrón para cautelar la soberanía nacional.
Sobre el hito alcanzado específicamente por la Teniente Caces, el General Rodríguez subrayó la exclusividad técnica de este logro a nivel global. “En el mundo son muy pocas las mujeres que han alcanzado esta capacidad”, destacó, expresando un “doble orgullo” por el impacto directo de este avance para la Fuerza Aérea de Chile.




