Ejecutivos de 23 aerolíneas y autoridades regulatorias de 12 países analizaron la gestión de riesgos y la reducción de la tasa de accidentes en América Latina y el Caribe.

Mendoza, Argentina | La industria aerocomercial de América Latina y el Caribe concretó una nueva mesa de trabajo estratégica en la Argentina. Entre el pasado 16 y el 18 de junio, se desarrolló en la ciudad de Mendoza la 15° edición del ALTA Aviation Safety, Flight Ops & Training Summit 2026.
El encuentro, organizado por la Asociación Latinoamericana y del Caribe de Transporte Aéreo (ALTA), reunió a los máximos líderes técnicos de la región. La convocatoria oficial incluyó a ejecutivos de 23 aerolíneas, representantes de organismos reguladores de 12 países, además de los principales fabricantes de aeronaves y directivos de centros de entrenamiento global.
La agenda del foro técnico se centró en garantizar la eficiencia del sector frente al crecimiento sostenido del tráfico de pasajeros. Los paneles abordaron la gestión de riesgos operacionales, las lecciones aprendidas tras la investigación de accidentes y la necesidad de sostener una cultura justa dentro del sistema aeronáutico.
Un punto crítico del debate operativo fue el impacto directo del cambio climático en las rutas aéreas, con un análisis exhaustivo sobre la predicción y mitigación de la turbulencia y los fenómenos meteorológicos extremos.
Tecnología aplicada y estadísticas regionales
En paralelo, las comisiones técnicas analizaron tendencias emergentes vinculadas a la innovación de los sistemas. Se evaluó la integración de la inteligencia artificial, las nuevas normativas de seguridad aeroportuaria, la gestión del riesgo de fauna, los protocolos ante pasajeros disruptivos y la armonización de los programas de entrenamiento de vuelo.
Al evaluar el desempeño de la región, Peter Cerdá, CEO de ALTA, presentó los últimos reportes estadísticos y fijó la postura de la entidad: “En 2025 la tasa de accidentes en América Latina y el Caribe bajó de 1.84 a 1.77 por millón de vuelos. Es un avance, pero nos falta: un solo accidente es mucho y continuamos por encima de los niveles de Norteamérica y Europa”.
“Para sostener la expansión de una industria que conecta y lleva desarrollo a la región, es un hecho que la primera licencia para seguir creciendo es la seguridad, y esta solo es posible si la asumimos como lo que es: una responsabilidad compartida que requiere colaboración, inversión y vigilancia constante”, explicó.
Durante las tres jornadas del evento, los Comités de Seguridad y Operaciones y Entrenamiento de ALTA establecieron las directrices colaborativas para los próximos meses. El objetivo central es fortalecer la toma de decisiones y promover una estandarización técnica que mantenga a la región alineada con los más altos niveles de eficiencia global.




